Largas colas en el consulado de Pakistán en Barcelona por la regularización del Gobierno
Barcelona vive estos días una imagen poco habitual en la avenida de Sarrià: largas colas desde primera hora de la mañana frente al Consulado General de Pakistán en Barcelona, con cientos de personas esperando para realizar trámites vinculados al proceso de regularización de inmigrantes impulsado por el Gobierno de España.
La escena se repite jornada tras jornada. Muchas personas llegan incluso de madrugada para asegurarse turno, conscientes de que la demanda supera con creces la capacidad habitual de atención del consulado.
El certificado, el principal cuello de botella
El motivo principal de la afluencia es la solicitud del certificado de antecedentes penales de Pakistán, un documento imprescindible para iniciar los trámites de regularización en España. En muchos casos, el consulado debe emitir autorizaciones para que familiares en Pakistán puedan gestionar el certificado, lo que añade complejidad y alarga los plazos.
Fuentes consulares reconocen que el volumen de peticiones se ha disparado tras el anuncio del proceso de regularización, obligando a reforzar horarios y personal para intentar absorber la avalancha de solicitudes.
Atención reforzada y colas de horas
Desde el propio Consulado General de Pakistán en Barcelona se ha confirmado que se están atendiendo cientos de personas al día, con jornadas que en algunos momentos se prolongan más allá del horario habitual. Aun así, muchos usuarios denuncian esperas de varias horas y dificultades para obtener cita.
“Sabemos que es duro, pero es una oportunidad única para regularizar nuestra situación”, explica uno de los asistentes, que asegura haber esperado más de cuatro horas para ser atendido.
Dispositivo policial y molestias vecinales
La acumulación de personas en la vía pública ha obligado a desplegar dispositivos de Mossos d’Esquadra y Guardia Urbana para garantizar el orden y la seguridad, evitando que las colas invadan la calzada y regulando el tránsito de peatones.
Algunos vecinos de la zona han expresado su malestar por las aglomeraciones, mientras que desde el Ayuntamiento se pide comprensión ante una situación “puntual pero intensa”.
Un fenómeno que puede extenderse
La situación en Barcelona podría repetirse en otros consulados si la demanda de documentación continúa creciendo en las próximas semanas. El proceso de regularización, que podría beneficiar a cientos de miles de personas en toda España, ha puesto de relieve las limitaciones administrativas tanto de las oficinas consulares como de la propia administración española.
Mientras tanto, las colas en Sarrià se han convertido en el símbolo visible de una regularización que, para muchos, representa la posibilidad de salir de la economía sumergida y empezar una nueva etapa con papeles en regla.