Granada en máxima alerta ante un temporal extremo: lluvias intensas y deshielo acelerado amenazan con inundaciones
La provincia de Granada afronta este miércoles una de las situaciones meteorológicas más delicadas del invierno.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha elevado de amarillo a naranja el aviso por lluvias, viento y fenómenos costeros en amplias zonas del territorio, ante la previsión de más de 100 litros por metro cuadrado en 24 horas, rachas de viento muy fuertes y un deshielo acelerado en Sierra Nevada que podría provocar crecidas e inundaciones.
Aviso naranja en varias comarcas
El aviso naranja afecta a la Cuenca del Genil, Sierra Nevada, la Alpujarra y la Costa Tropical, donde además se esperan olas de entre cuatro y cinco metros y rachas de viento que podrían alcanzar los 70–80 km/h. Se trata de un episodio generalizado, persistente y con múltiples factores de riesgo actuando al mismo tiempo.
El papel clave del deshielo
Según explica Samuel Biener, meteorólogo y geógrafo especializado en gestión de riesgos naturales, la borrasca Leonardo viene acompañada de un río de humedad subtropical que no solo dejará lluvias muy abundantes, sino que elevará notablemente la cota de nieve, por encima de los 2.700 metros.
Esto implica que gran parte de la nieve acumulada en cotas medias y altas de Sierra Nevada comenzará a fundirse de forma rápida, liberando un volumen de agua adicional que se sumará a la lluvia.
“No es solo lo que llueve, es todo lo que baja de la montaña al mismo tiempo”, advierte Biener. “El deshielo va a actuar como un acelerador del problema”.
Ríos crecidos y suelos saturados
La combinación de lluvias persistentes y deshielo tendrá un impacto directo en los ríos que nacen en Sierra Nevada. En la vertiente norte, el río Genil y sus afluentes —Aguas Blancas, Monachil, Dílar, Darro y Beiro— podrían experimentar crecidas importantes. En la vertiente sur, el riesgo se traslada a ríos como el Trevélez, Poqueira, Guadalfeo, Adra o Andarax.
El problema añadido es que el suelo está ya completamente saturado tras las lluvias de los últimos días. “Va a llover sobre mojado”, insisten los expertos. Cuando el terreno no puede absorber más agua, esta discurre rápidamente por la superficie, aumentando el riesgo de escorrentías, anegaciones y desbordamientos.
Embalses desembalsando y previsión europea
A esta situación se suma que varios embalses de la provincia ya están desembalsando de forma preventiva para ganar capacidad ante lo que se espera en las próximas horas.
Además, el Sistema Global de Concienciación sobre Inundaciones (GloFAS) del programa Copérnico de la Unión Europea anticipa para Granada crecidas extraordinarias, con un escenario estadístico que se da una vez cada 20 años.
Riesgo alto, pero margen para prevenir daños personales
Aunque los expertos dan por hecho que, si se cumplen las previsiones, los daños materiales y económicos serán difíciles de evitar, subrayan que sí existe margen para reducir el riesgo a las personas.
Las recomendaciones son claras: evitar desplazamientos innecesarios, no acercarse a cauces ni zonas inundables, respetar cortes de tráfico y seguir en todo momento las indicaciones de Protección Civil y de la Junta de Andalucía.
A diferencia de las inundaciones repentinas asociadas a danas en el Mediterráneo, este episodio es más previsible, ya que responde a lluvias persistentes y a un deshielo progresivo. Esa previsibilidad, recalcan los expertos, es clave para anticiparse y minimizar las consecuencias.
Mientras tanto, el resto de comarcas granadinas quedará también bajo vigilancia, aunque con precipitaciones menos intensas, en un episodio que mantiene en máxima alerta a toda la provincia.