Polémica en Arabia Saudí: Cristiano Ronaldo se niega a jugar con el Al Nassr
Una noticia de última hora ha sacudido con fuerza el fútbol saudí y ha puesto el foco, una vez más, sobre la figura de Cristiano Ronaldo. El astro portugués habría decidido no disputar el próximo partido de liga, previsto para el lunes 20 de mayo, como muestra de su profundo malestar con la gestión deportiva e institucional del Al Nassr. La información ha sido revelada por el prestigioso diario portugués A Bola, que apunta a una situación de tensión creciente entre el jugador y los responsables del club.
El origen del conflicto: la gestión del PIF
Según la citada información, el descontento del delantero, que a sus 39 años sigue siendo la gran referencia mediática del campeonato, tiene su raíz en la forma en que el Public Investment Fund (PIF) está administrando el Al Nassr. Ronaldo considera que su club recibe un trato claramente desfavorable en comparación con otras entidades de la Saudi Pro League que también están bajo el paraguas del mismo fondo.
En especial, la comparación con el Al Hilal resulta inevitable. Desde el entorno del futbolista se percibe que este club ha sido reforzado de manera mucho más ambiciosa, tanto en inversión como en planificación deportiva, lo que ha generado frustración en el vestuario del Al Nassr y, especialmente, en su gran estrella.
El efecto Benzema y el mercado de fichajes
La situación se ha visto agravada por los rumores cada vez más insistentes sobre la posible llegada de Karim Benzema al Al Hilal. Este movimiento, de confirmarse, reforzaría la sensación de desequilibrio competitivo dentro de la liga saudí y habría sido interpretado por Cristiano Ronaldo como una señal clara de que el Al Nassr no es una prioridad para el PIF.
A ello se suma la escasez de refuerzos para afrontar el tramo decisivo de la temporada. El portugués habría trasladado en varias ocasiones su preocupación por la falta de incorporaciones de nivel. Hasta el momento, el club únicamente ha cerrado la llegada de Haydeer Abdulkareem, un refuerzo considerado insuficiente para competir por los grandes objetivos marcados a principio de curso.
Malestar interno y parálisis en la directiva
Otro de los factores que explican la negativa de Ronaldo a jugar es el clima de inestabilidad interna dentro del club. Según A Bola, el Consejo de Administración del Al Nassr habría decidido congelar las funciones de dos figuras clave: Simão Coutinho, director deportivo, y José Semedo, CEO de la entidad. Esta decisión ha reducido notablemente su capacidad de maniobra y ha provocado una sensación de bloqueo en la toma de decisiones estratégicas.
Desde el entorno del futbolista se interpreta esta parálisis como un obstáculo directo para construir un proyecto deportivo sólido y competitivo, algo que Cristiano considera imprescindible en la etapa final de su carrera.
El papel del cuerpo técnico
El malestar no se limita al jugador. El técnico Jorge Jesus también habría expresado su inquietud por la falta de apoyo en el mercado de fichajes. Las peticiones realizadas por el entrenador para reforzar varias posiciones clave no habrían sido atendidas, aumentando la sensación de desencanto generalizado dentro del club.
Un gesto con gran impacto mediático
La negativa de Cristiano Ronaldo a jugar no es solo un acto simbólico, sino un mensaje contundente en una liga que ha apostado fuerte por su figura como emblema global. Su ausencia en un partido oficial tendría un impacto enorme a nivel deportivo, económico y mediático, y podría obligar al PIF y a la directiva del Al Nassr a reaccionar para reconducir la situación.
Por ahora, el club no ha emitido un comunicado oficial, pero el foco está puesto en los próximos días, que se antojan decisivos para saber si esta crisis se resuelve mediante el diálogo o si, por el contrario, marca un punto de inflexión en la etapa de Cristiano Ronaldo en Arabia Saudí.