España acelera su crecimiento en 2026 según el FMI y refuerza su liderazgo en la zona euro
La economía española afronta 2026 con mejores perspectivas de lo esperado. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza sus previsiones y sitúa el crecimiento de España en el 2,3%, una cifra que consolida al país como una de las economías más dinámicas de la zona euro en un contexto marcado por la desaceleración global.
La revisión supone una mejora significativa respecto a las estimaciones anteriores y confirma la fortaleza relativa de España frente a otras grandes economías europeas, más expuestas a la debilidad industrial y a una demanda interna todavía frágil.
España se distancia del ritmo medio europeo
Mientras el conjunto de la zona euro avanza con crecimientos moderados, el FMI destaca que España mantiene un diferencial positivo gracias a una combinación de factores internos. El organismo subraya que el país crecerá claramente por encima de la media europea, reforzando su papel como uno de los principales motores económicos del bloque.
Este mejor comportamiento permite a España ganar peso dentro del escenario europeo en un momento en el que Alemania y Francia siguen mostrando señales de menor tracción económica.
Mercado laboral y demanda interna, claves del avance
El informe identifica al mercado laboral como uno de los pilares del crecimiento español. La creación de empleo y el aumento de la población activa, impulsado en parte por los flujos migratorios, están sosteniendo el consumo privado y reforzando la demanda interna.
A ello se suma una inversión que mantiene un tono positivo, especialmente en sectores vinculados a la digitalización, la transición energética y los servicios, áreas en las que España ha logrado atraer capital tanto nacional como internacional.
El turismo y los servicios siguen marcando la diferencia
El FMI destaca también el papel del sector servicios, con el turismo como uno de los grandes protagonistas. La recuperación sostenida de la actividad turística continúa aportando ingresos, empleo y estabilidad, contribuyendo a compensar la menor aportación de otros sectores más expuestos a la coyuntura internacional.
Esta especialización, bien gestionada, permite a España mantener un crecimiento más equilibrado que el de otras economías del entorno.
Un entorno internacional lleno de incertidumbres
Pese al tono positivo del informe, el FMI advierte de que el escenario no está exento de riesgos. Las tensiones geopolíticas, la fragmentación del comercio internacional y la amenaza de nuevas barreras arancelarias entre Estados Unidos y Europa siguen siendo factores que podrían alterar las previsiones.
El organismo alerta de que una escalada comercial tendría efectos negativos sobre la actividad global y subraya la necesidad de preservar la cooperación internacional para evitar un deterioro del crecimiento.
La política fiscal, bajo vigilancia
Otro de los puntos señalados por el FMI es la importancia de mantener una política fiscal responsable. Aunque el crecimiento ofrece margen de maniobra, el organismo recuerda la necesidad de reducir el déficit y estabilizar la deuda pública para garantizar la sostenibilidad a medio plazo.
Una senda fiscal creíble será clave para mantener la confianza de los mercados y aprovechar el contexto de mayor crecimiento sin generar desequilibrios.
España gana atractivo ante los inversores
La mejora de las previsiones refuerza la imagen de España como destino atractivo para la inversión internacional. Un crecimiento superior al promedio europeo, unido a la estabilidad macroeconómica, coloca al país en una posición favorable para captar proyectos estratégicos en los próximos años.
El FMI concluye que, si se mantienen las actuales condiciones económicas y se avanza en reformas estructurales, España llegará a 2026 consolidada como uno de los líderes económicos de la zona euro, en un momento decisivo para el futuro del proyecto europeo.