El Parador de Ibiza abrirá sus puertas el 23 de febrero como nuevo emblema turístico y cultural de la isla
Ibiza. El Ministerio de Industria y Turismo ha anunciado oficialmente que el Parador de Ibiza será inaugurado el próximo 23 de febrero, culminando así uno de los proyectos hoteleros y patrimoniales más ambiciosos desarrollados en España en los últimos años. El anuncio fue realizado por la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, durante la Feria Internacional de Turismo (FITUR), en el stand de Paradores.
Reservas abiertas desde finales de enero
Según avanzó la secretaria de Estado, a partir de este lunes 26 de enero se activará en la web de Paradores la posibilidad de realizar reservas. De este modo, los primeros clientes podrán alojarse en el nuevo establecimiento a partir del 10 de marzo, unas semanas después del acto oficial de inauguración.
“El Parador de Ibiza no será un parador más”, subrayó Rosario Sánchez, quien destacó que se trata del primer Parador que se abre en Baleares y que su puesta en marcha lo convertirá en “una de las grandes joyas de la red de Paradores en España”.
Una inversión de más de 43 millones y una obra excepcional
Las obras del Parador han supuesto una inversión total de 43,2 millones de euros y han dado lugar a una de las mayores excavaciones arqueológicas realizadas en España en los últimos años. El proyecto ha permitido la rehabilitación y puesta en valor de parte del patrimonio histórico de Dalt Vila, fortaleza del siglo XVI declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La intervención ha ido mucho más allá de una simple actuación hotelera. Parte del recinto histórico, que permanecía cerrado desde la década de 1980, se abrirá ahora al público gracias a un ambicioso proceso de recuperación patrimonial y musealización.
Un proyecto marcado por la complejidad y la espera
La decisión de destinar la fortaleza de Dalt Vila a Parador de Turismo se tomó en 2004, y las obras comenzaron en 2009. Sin embargo, la aparición de importantes restos arqueológicos obligó a replantear el proyecto de forma integral, incrementando notablemente su presupuesto y complejidad técnica.
Los trabajos se paralizaron en 2012 y no se retomaron hasta 2019, cuando el Gobierno de España aprobó una aportación adicional de 21,1 millones de euros que permitió finalizar la actuación. “Sabemos los años de espera y los problemas técnicos que ha conllevado una obra de esta magnitud”, reconoció Rosario Sánchez, quien destacó “la voluntad inequívoca de este Gobierno para hacer realidad el Parador de Ibiza”.
Patrimonio arqueológico abierto al público
Uno de los grandes hitos del proyecto ha sido la musealización de nueve catas arqueológicas, integradas en un centro de interpretación ubicado dentro del propio Parador. A través de infografías, paneles explicativos y proyecciones audiovisuales, se explicarán los principales hallazgos descubiertos durante las excavaciones.
Algunas de estas catas han sido restauradas y serán visitables tanto por los clientes del hotel como por el público en general, lo que convierte al Parador en un nuevo foco cultural y educativo, además de turístico. Este espacio refuerza el papel del establecimiento como activo estratégico para la diversificación del modelo turístico de Ibiza.
Una propuesta artística integrada en el edificio
El Parador contará también con una cuidada propuesta artística, que incluye obras de pintura, escultura, fotografía, cerámica e instalaciones contemporáneas. El programa artístico, inspirado en la luz, el mar y la tradición cultural ibicenca, transforma el conjunto histórico en una auténtica galería viva, en diálogo constante con el entorno y el legado de la isla.
Un hotel diseñado para la desestacionalización
Paradores de Turismo ha destinado además 3,5 millones de euros adicionales a la adecuación hotelera del edificio. El Parador de Ibiza dispondrá de 41 habitaciones, distribuidas en cinco edificios, y contará con zona wellness, piscina exterior, solárium, cafetería, restaurante, salones y terrazas.
Uno de los espacios más singulares será el patio de armas, cubierto con una arquitectura textil ligera e integrado con un pequeño auditorio con vistas al puerto y al campanario de la Catedral, pensado para acoger eventos culturales y actividades nocturnas en un entorno único.
Frente a un modelo turístico concentrado en los meses de verano, el Parador nace con la vocación de atraer turismo cultural y patrimonial durante todo el año, contribuyendo a la desestacionalización y a una mayor sostenibilidad económica y social del destino.
Objetivos de ocupación ambiciosos
En su primer ejercicio de funcionamiento, el Parador aspira a superar el 85% de ocupación. A partir del segundo año, ya con apertura anual completa, el objetivo es mantener niveles superiores al 80%, consolidando un modelo estable y rentable.
Integración con la población local
Paradores aplicará en Baleares un modelo específico de integración con los residentes, con el lanzamiento de una promoción dirigida a la población de las Illes Balears. El objetivo es que, desde el primer año, alrededor del 10% de los clientes del Parador sean residentes baleares.
“El Parador de Ibiza no se concibe solo como un alojamiento para visitantes, sino como un espacio de referencia para la isla”, destacó Rosario Sánchez, “abierto también a quienes viven, trabajan y sienten Ibiza como su hogar”.
Con su apertura, el Parador de Ibiza se perfila como un nuevo referente turístico, cultural y patrimonial, llamado a convertirse en símbolo de un turismo más respetuoso, sostenible y ligado a la identidad histórica de la isla.