El juzgado de Bilbao frena el desahucio de las exmonjas de Belorado en Orduña
El Juzgado de Bilbao ha acordado suspender de forma cautelar el desahucio de las exmonjas del monasterio de Belorado que residen actualmente en un inmueble de Orduña. La decisión judicial supone un alivio temporal para la comunidad, envuelta desde hace meses en un conflicto legal, patrimonial y eclesiástico de gran complejidad.
El auto no resuelve aún el fondo del asunto, pero frena el lanzamiento hasta que se aclaren los derechos de las partes y se resuelvan los recursos presentados, evitando así un posible perjuicio irreparable para las afectadas.
Un conflicto que va más allá del desahucio
Las religiosas proceden del monasterio de Belorado, del que se desvincularon tras romper con la jerarquía de la Iglesia católica. Desde entonces, el caso ha derivado en una maraña de procedimientos que afectan a:
- El uso y la propiedad de distintos inmuebles
- La situación legal de la comunidad tras la ruptura canónica
- La aplicación del derecho civil frente a conflictos religiosos
El desahucio ahora paralizado es solo una de las piezas de un proceso mucho más amplio.
Argumentos del juzgado para frenar el lanzamiento
El tribunal ha tenido en cuenta varios elementos clave:
- La vulnerabilidad de las exmonjas
- La existencia de litigios aún sin resolver
- El riesgo de ejecutar una medida irreversible antes de una decisión firme
La suspensión no implica que el juzgado reconozca un derecho definitivo a permanecer en el inmueble, pero sí garantiza que el caso se resuelva con todas las garantías procesales.
Cronología del caso de las exmonjas de Belorado
🔹 Años previos | Vida en el monasterio
- La comunidad religiosa reside y desarrolla su vida conventual en el monasterio de Belorado durante años.
- El inmueble y los bienes están vinculados a la estructura eclesiástica tradicional.
🔹 Ruptura con la Iglesia
- Un grupo de monjas anuncia su ruptura con la jerarquía eclesiástica, cuestionando la autoridad del Vaticano y del arzobispado correspondiente.
- La ruptura tiene consecuencias canónicas y patrimoniales inmediatas.
🔹 Salida del monasterio de Belorado
- Tras el conflicto interno, las religiosas abandonan el monasterio de Belorado.
- Se abre un debate sobre la titularidad de los bienes y el derecho de uso de los inmuebles asociados a la comunidad.
🔹 Traslado a Orduña
- Las exmonjas se instalan en un inmueble situado en Orduña, donde continúan su vida en comunidad.
- La propiedad del inmueble y el título que ampara su ocupación se convierten en objeto de disputa.
🔹 Inicio del procedimiento de desahucio
- La parte propietaria del inmueble inicia un procedimiento judicial de desahucio, alegando falta de título legal para la ocupación.
- La defensa de las religiosas invoca buena fe, arraigo y la existencia de conflictos legales pendientes.
🔹 Señalamiento del lanzamiento
- El juzgado fija una fecha para el desahucio, lo que genera alarma social y una amplia repercusión mediática.
- Se producen muestras de apoyo público a las exmonjas.
🔹 Resolución del juzgado de Bilbao
- El Juzgado de Bilbao acuerda paralizar cautelarmente el desahucio.
- Se prioriza la tutela judicial efectiva y la necesidad de resolver el fondo del conflicto.
🔹 Situación actual
- Las exmonjas pueden permanecer en Orduña de forma provisional.
- El procedimiento sigue abierto y el desenlace dependerá de futuras resoluciones judiciales.
Un caso aún abierto
La suspensión del desahucio es una tregua judicial, no el final del conflicto. El caso continúa en los tribunales y podría marcar un precedente relevante en:
- Desahucios en contextos religiosos
- Conflictos entre derecho civil y derecho canónico
- Gestión del patrimonio vinculado a comunidades religiosas
Opinión de expertos: claves legales, religiosas y sociales del caso
El freno judicial al desahucio de las exmonjas de Belorado ha generado interpretaciones diversas entre especialistas en derecho civil, derecho canónico y mediación social, que coinciden en un punto: se trata de un caso jurídicamente excepcional, difícil de resolver con esquemas habituales.
Derecho civil: “El juzgado ha actuado con prudencia”
Para María Luisa Segovia, profesora de Derecho Civil en la Universidad del País Vasco, la decisión del Juzgado de Bilbao responde a una lógica garantista:
“Cuando hay procedimientos paralelos abiertos y una posible situación de vulnerabilidad, los jueces suelen optar por medidas cautelares. No es una victoria legal de las exmonjas, pero sí una forma de evitar daños irreversibles”.
Segovia subraya que el núcleo del conflicto no es solo el desahucio, sino la existencia o no de un título válido de ocupación, algo que deberá resolverse en el fondo del procedimiento.
Derecho canónico: “El problema empieza con la ruptura”
Desde el ámbito eclesiástico, José Antonio Peralta, canonista y exasesor de tribunales eclesiásticos, apunta que el origen del conflicto es previo al litigio civil:
“Al romper con la jerarquía de la Iglesia, las monjas pierden automáticamente el encaje canónico que sostenía su relación con los bienes. A partir de ahí, todo pasa al terreno civil, donde ya no cuentan con la protección institucional”.
Peralta destaca que muchos inmuebles religiosos no pertenecen a las comunidades, sino a órdenes, diócesis o fundaciones vinculadas, lo que complica enormemente este tipo de casos.
Patrimonio y propiedad: “Aquí chocan dos lógicas”
Para Ana Beltrán, especialista en gestión de patrimonio histórico-religioso, el caso refleja un choque entre dos formas de entender la propiedad:
“Desde la perspectiva de las exmonjas hay una lógica de uso, de vida y de continuidad comunitaria. Desde el punto de vista legal, lo que importa es quién es el titular registral y qué contrato existe”.
Beltrán considera que los tribunales suelen inclinarse por soluciones intermedias cuando el conflicto no es puramente mercantil, como ocurre en este caso.
Perspectiva social: “No es un desahucio estándar”
Desde el ámbito social, Luis Hernández, mediador en conflictos comunitarios, advierte del riesgo de simplificar el caso:
“No estamos ante una ocupación al uso. Hay una historia previa, una comunidad estable y una ruptura traumática. Por eso el impacto social de un desahucio aquí sería mucho mayor”.
Hernández cree que la vía judicial debería ir acompañada de mediación, algo poco habitual en conflictos donde intervienen instituciones religiosas.
Lectura conjunta de los expertos
En conjunto, los especialistas coinciden en varios puntos clave:
- La suspensión del desahucio es temporal y cautelar
- El conflicto real se resolverá en el fondo del procedimiento
- El caso mezcla derecho civil, canónico y social de forma poco común
- Una salida pactada sería jurídicamente más estable que una imposición judicial
Conclusión experta
El freno al desahucio no cierra el caso, pero sí marca una línea clara: la justicia quiere tiempo para decidir bien. Como resumen la profesora Segovia:
“Este es uno de esos casos donde aplicar la ley sin contexto puede generar más conflicto del que resuelve”.