El tabaco, las infecciones y el alcohol concentran la mayor parte de los casos prevenibles, pero el impacto varía según el sexo y la región
Un diagnóstico de cáncer no siempre es inevitable. De hecho, casi cuatro de cada diez tumores detectados en el mundo podrían haberse prevenido si se hubieran reducido determinados factores de riesgo. Así lo concluye el análisis más amplio realizado hasta la fecha sobre cánceres evitables, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su agencia especializada en investigación oncológica, y publicado en Nature Medicine.
El estudio estima que solo en 2022 se produjeron 7,1 millones de nuevos casos de cáncer prevenible de los 18,7 millones diagnosticados en adultos. Para llegar a esta cifra, los investigadores analizaron 30 factores de riesgo modificables en 36 tipos de tumores, abarcando 185 países, en un trabajo sin precedentes por su alcance y profundidad.
Una nueva mirada a la prevención del cáncer
Por primera vez, la investigación integra en un único modelo factores de comportamiento, ambientales y agentes infecciosos. Esto incluye desde el consumo de tabaco y alcohol hasta infecciones como el virus del papiloma humano (VPH) o Helicobacter pylori.
“La magnitud del número sigue sorprendiendo”, explicó la investigadora principal del estudio, Isabelle Soerjomataram, durante la presentación de los resultados. “El cáncer afecta a millones de personas, y saber que una proporción tan alta puede evitarse cambia por completo el enfoque de las políticas de salud”, señaló.
El tabaco, principal responsable a escala global
El tabaquismo encabeza con diferencia la lista de factores de riesgo, asociado a 3,3 millones de casos evitables. Le siguen las infecciones (2,2 millones) y el consumo de alcohol (700.000). En conjunto, estos factores explican el 37,8% de la carga total de cáncer registrada en adultos durante 2022.
Sin embargo, los investigadores advierten de que estas cifras esconden realidades muy distintas según el sexo, el lugar del mundo y el tipo de tumor.
Hombres y mujeres: riesgos muy diferentes
La diferencia entre sexos es marcada. En los hombres, el 45,4% de los cánceres podrían haberse evitado; en las mujeres, la cifra baja al 29,7%.
En ellos, el tabaco es el factor dominante en la mayoría de los países analizados y explica casi una cuarta parte de los cánceres masculinos a nivel mundial. En cambio, en las mujeres, las infecciones —especialmente el VPH— son la principal causa prevenible en la mayor parte del planeta.
Estas diferencias reflejan tanto hábitos de consumo como desigualdades sociales y sanitarias acumuladas durante décadas, subrayan los autores.
Desigualdades regionales que marcan la diferencia
El mapa global del cáncer prevenible muestra contrastes extremos. En los hombres de Asia Oriental, más de la mitad de los tumores podrían evitarse, mientras que en América Latina la proporción apenas supera el 28%. En las mujeres, el África subsahariana registra los porcentajes más altos de cáncer prevenible, frente a cifras mucho menores en el norte del continente.
Europa se sitúa en una posición intermedia, con entre un 32% y un 39% de cánceres evitables, principalmente ligados al tabaco, la obesidad y el sedentarismo. Las infecciones tienen un peso menor gracias a mejores condiciones sanitarias y a la vacunación.
El caso de España
España se mantiene en la media europea. Según el estudio, el 35,9% de los cánceres diagnosticados en el país podrían haberse prevenido, con una diferencia clara entre sexos: el 41,8% en hombres frente al 26% en mujeres. De nuevo, el tabaco aparece como el principal factor evitable.
Uno de los ejemplos más positivos es el cáncer de cuello de útero. El programa de vacunación contra el VPH, implantado desde 2008, supera el 80% de cobertura. No ocurre lo mismo en otras regiones del mundo, donde la falta de acceso a la vacuna mantiene altas tasas de incidencia y mortalidad.
Políticas públicas que sí funcionan
El informe subraya que los números no son inamovibles. Países como Francia o Sudáfrica han logrado reducir la incidencia de cáncer de pulmón tras aplicar impuestos elevados al tabaco y reforzar la regulación.
Para los autores, la clave pasa por tres decisiones: invertir en prevención con políticas fiscales y educativas; asumir que la responsabilidad es colectiva y no individual; y adaptar las estrategias a cada contexto local, desde el saneamiento básico hasta el acceso equitativo a vacunas y programas de cribado.
“Los números pueden cambiar”
“El mensaje central es claro: el cáncer prevenible puede reducirse de forma significativa”, resume André Ilbawi, responsable técnico de cáncer en la OMS. Aunque no todos los tumores desaparecerán —algunos están ligados al envejecimiento o a factores genéticos—, insiste en que reducir drásticamente esta carga no es una utopía.
Tras escuchar a miles de personas y analizar la experiencia de casi un millón de pacientes, el informe lanza un llamado global: actuar antes de que el cáncer aparezca es posible, eficaz y, sobre todo, urgente.