El Parlamento de Cantabria rechaza de forma mayoritaria el nuevo modelo de financiación autonómica: “No hay ninguna mejora que negociar”
El Pleno del Parlamento de Cantabria ha rechazado este lunes el nuevo modelo de financiación de las comunidades autónomas planteado por el Gobierno de España, al considerar que la propuesta no supone avances reales para la comunidad y que, por tanto, “no hay ninguna mejora que negociar”.
La iniciativa ha salido adelante con 24 votos a favor y 11 abstenciones, reflejando una posición ampliamente compartida en la Cámara autonómica frente al planteamiento del Ejecutivo central. El texto aprobado insta al Gobierno a retirar su propuesta y a replantear desde cero el sistema de financiación, atendiendo a las necesidades reales de Cantabria.
Una postura clara frente al modelo propuesto
Durante el debate parlamentario, los grupos que respaldaron la iniciativa coincidieron en que el nuevo modelo no corrige los desequilibrios existentes, ni mejora la suficiencia financiera de Cantabria. Según defendieron, la propuesta no garantiza una financiación justa de los servicios públicos esenciales ni tiene en cuenta factores estructurales como el envejecimiento de la población, la dispersión territorial o el coste efectivo de prestar servicios en comunidades con menor densidad demográfica.
“No se trata de sentarse a negociar pequeños retoques”, señalaron desde la tribuna, “sino de rechazar un modelo que no aporta beneficios claros y que perpetúa los problemas del sistema actual”.
Abstenciones y matices en el debate
Las 11 abstenciones reflejaron una postura más cautelosa por parte de algunos grupos, que si bien compartieron las críticas de fondo al nuevo modelo, optaron por no cerrar completamente la puerta a una eventual negociación futura. Aun así, incluso desde estas formaciones se reconoció que la propuesta presentada por el Gobierno central carece de mejoras sustanciales para Cantabria.
El debate evidenció, en cualquier caso, un consenso amplio en torno a la idea de que la comunidad autónoma sale perjudicada con el planteamiento actual y necesita un sistema que garantice estabilidad financiera a largo plazo.
Reivindicación de un sistema más justo
Desde la Cámara cántabra se reclamó un modelo de financiación que:
- Asegure la igualdad en la prestación de servicios públicos.
- Reconozca las singularidades territoriales y demográficas.
- Garantice una financiación suficiente y estable para sanidad, educación y servicios sociales.
- Evite agravios comparativos entre comunidades autónomas.
Los portavoces parlamentarios subrayaron que Cantabria no puede aceptar un sistema que no mejore su posición actual y que limite su capacidad para planificar políticas públicas a medio y largo plazo.
Próximos pasos
Con la aprobación de esta iniciativa, el Parlamento de Cantabria fija una posición política clara de cara a las futuras conversaciones sobre financiación autonómica. El mensaje al Ejecutivo central es contundente: la comunidad no respaldará un modelo que no suponga avances reales y exige la apertura de un proceso de diálogo que parta de nuevas bases.
Mientras tanto, la financiación autonómica vuelve a situarse en el centro del debate político, con Cantabria alineándose con otras comunidades que reclaman una revisión profunda del sistema y no simples ajustes sobre el modelo vigente.