La entidad que gestionará el centro de menores migrantes de Cartes alerta del peligro de la desinformación: “Han sido días muy duros”
Fundación Cuin defiende el proyecto rechazado por el PSOE local y detalla cómo será la acogida: hasta 18 jóvenes, siempre acompañados por una veintena de profesionales
La polémica por la apertura de un centro de acogida para menores migrantes en Cartes ha puesto en primer plano a Fundación Cuin, la entidad encargada de gestionar el recurso. Su presidente, Pedro Tresgallo, reconoce que los últimos días han sido especialmente difíciles y advierte de que “la falta de información es peligrosa”, porque alimenta miedos y discursos que no se corresponden con la realidad del proyecto.
Tresgallo relata cómo, en plena adecuación de la vivienda, varios vecinos se acercaron con inquietud al recinto. Tras explicarles qué tipo de jóvenes llegarán y cómo funcionará el centro, asegura que la actitud cambió. “Estos chicos no son delincuentes ni raros. Siempre estarán acompañados”, insiste, subrayando que el diálogo directo ha sido clave para rebajar tensiones.
Un centro pequeño y controlado: entre 10 y 18 menores
El hogar de Cartes tendrá capacidad máxima para 18 menores, aunque desde Fundación Cuin ya han trasladado al Gobierno autonómico que lo ideal sería no alcanzar ese tope y trabajar con grupos más reducidos, de entre 10 y 14 jóvenes, para garantizar una atención más personalizada. La cifra final dependerá de las derivaciones estatales desde Canarias, Ceuta y Melilla, en el marco de la actual emergencia migratoria.
Se trata de un hogar de emergencia, una tipología pensada para responder con rapidez a situaciones excepcionales. En este tipo de recursos, la estancia media de los jóvenes suele situarse entre 12 y 24 meses, con procedimientos administrativos más ágiles que en los hogares ordinarios de protección de menores.
Supervisión constante y un amplio equipo profesional
Uno de los puntos que más recalca Tresgallo es que los menores no estarán desatendidos en ningún momento. El centro contará con alrededor de 20 profesionales, entre ellos:
- Dirección del centro
- Psicólogo
- Educadores sociales
- Técnicos de integración social
- Auxiliares educativos
- Mediadores interculturales
- Personal de cocina
La vivienda, que no ha requerido obras estructurales, dispone de cuatro habitaciones con literas, salón, cocina y jardín, además de cámaras de seguridad en zonas comunes. El objetivo es ofrecer un entorno estable, seguro y predecible. “No van a salir por la mañana sin supervisión”, recalca el presidente de la fundación, en respuesta a rumores y comentarios alarmistas escuchados en el municipio.
Educación, acompañamiento y proyectos de futuro
Una vez acogidos, los jóvenes entran en un programa integral de atención que incluye alfabetización, conocimiento del entorno y un itinerario individualizado de inserción social y laboral. Tresgallo subraya la importancia de escuchar a cada menor, ya que algunos están de paso y otros desean asentarse en España. “Llegan con mucha presión familiar y expectativas muy altas”, explica.
Desde la fundación insisten en que su labor no es improvisada: acumulan 33 años de experiencia en la atención a menores y personas vulnerables. “Nuestro trabajo es mejorar la vida de quienes más lo necesitan”, resume.
El contexto político y la polémica local
El centro de Cartes se ha convertido en un foco de conflicto político después de que la alcaldesa socialista, Lorena Cueto, calificara la llegada de estos menores como un “castigo” para el municipio. Las declaraciones provocaron protestas vecinales, un pleno municipal especialmente tenso y críticas desde distintos ámbitos sociales y políticos.
Tresgallo confirma que mantuvo contacto directo con la alcaldesa antes de que estallara la polémica y asegura que la relación personal ha sido correcta, pese a la presión social. También señala que el Gobierno de Cantabria ha estado en contacto permanente con la fundación durante estos días para seguir la evolución del conflicto.
“Todos los días sale el sol”
Tras el impacto inicial de la controversia, el presidente de Fundación Cuin reconoce sentimientos de decepción y confusión, pero afirma que la situación también ha servido para reforzar su convicción. “Nuestro lema es que todos los días sale el sol”, dice. Un mensaje con el que la entidad pretende rebajar la crispación y recordar que el centro de Cartes no es un problema de seguridad, sino un recurso de protección para menores que llegan solos a España.
Mientras continúan las investigaciones políticas y el debate público, la gestora del centro insiste en que la clave está en informar con rigor, evitar la deshumanización y poner a los niños y niñas en el centro de la conversación.