Los embalses de Cádiz liberan agua ante la llegada del aviso rojo por lluvias extremas
Bornos desembalsa 18 hectómetros cúbicos y el Barbate roza el lleno tras años de sequía
Los pantanos de la provincia de Cádiz han comenzado a desembalsar de forma preventiva ante la llegada de un episodio de lluvias intensas que ha llevado a la AEMET a activar el aviso rojo en varios municipios de la Sierra de Grazalema para este miércoles. El objetivo es claro: ganar capacidad de regulación y minimizar el riesgo de inundaciones en los cauces más sensibles.
El embalse de Bornos ha soltado en las últimas 48 horas 18 hectómetros cúbicos, una maniobra destinada a laminar el caudal del río Guadalete, que baja con fuerza tras las lluvias persistentes. Actualmente, Bornos se sitúa en torno al 77% de su capacidad, lo que permite mantener un margen de seguridad ante lo que se espera que sea uno de los episodios más duros del invierno.
Bornos y Zahara, claves en el control del Guadalete
El pantano de Bornos, situado entre la Sierra de Grazalema y la campiña de Arcos, está desempeñando un papel fundamental como regulador del sistema. Aguas arriba se encuentra el embalse de Zahara, que presenta una situación muy diferente: se encuentra al 42% de su capacidad, con un amplio volumen disponible debido a que su cuenca de aportación es menor.
Además, el embalse de Los Hurones, ubicado en el río Majaceite, uno de los principales afluentes del Guadalete, también ha liberado dos hectómetros cúbicos en los últimos días como medida preventiva.
Aviso rojo en la Sierra de Grazalema
La Aemet ha decretado el aviso rojo para municipios como Grazalema, Benaocaz, Ubrique, Olvera, Prado del Rey, Alcalá del Valle, Puerto Serrano y Jimena de la Frontera. En esta zona se prevé que puedan acumularse hasta 140 litros por metro cuadrado en solo 12 horas, o incluso 200 litros en 24 horas.
La situación es especialmente delicada en Benamahoma, pedanía del municipio de Grazalema, que permanece aislada por carretera desde el pasado viernes debido a los daños provocados por las lluvias anteriores.
El resto de la provincia de Cádiz se mantiene en aviso naranja, lo que confirma un episodio generalizado de precipitaciones intensas.
El Guadalete, en niveles preocupantes
La crecida del Guadalete es uno de los puntos que más inquieta a las autoridades. A partir de la Junta de los Ríos, en el término municipal de Arcos de la Frontera, el río alcanza niveles elevados de peligrosidad.
- En Junta de los Ríos y en Jerez, a la altura de La Cartuja, el caudal se sitúa en nivel 2 sobre una escala de 3.
- En La Barca de la Florida, el Guadalete ha alcanzado ya el nivel 3, el máximo de alerta.
El Barbate y Guadalcacín, una imagen inédita tras la sequía
Las lluvias también están teniendo un impacto notable en la cuenca del río Barbate. Su embalse, uno de los más castigados por la sequía en los últimos años, se encuentra ahora al 92,6% de su capacidad, con 192 hectómetros cúbicos almacenados.
Por su parte, el mayor embalse de la provincia, Guadalcacín, ha alcanzado el 66%, con 524,9 hectómetros cúbicos, una cifra impensable hace apenas unos meses y que refleja el giro radical de la situación hídrica.
Grazalema, récord histórico de lluvias
El contexto de este episodio es especialmente llamativo en Grazalema, uno de los puntos más lluviosos de España. El municipio cerró enero con cerca de 1.300 litros por metro cuadrado, una cifra extraordinaria, de los cuales 855 litros cayeron en solo una semana.
Los registros diarios reflejan la magnitud del temporal:
- Domingo 25: 132,4 l/m²
- Lunes 26: 138,6 l/m²
- Martes 27: 123,9 l/m²
- Miércoles 28: 178,6 l/m²
- Jueves 29: 248,7 l/m²
- Viernes 30: 31,9 l/m²
Vigilancia máxima ante un episodio crítico
Con los suelos saturados, ríos crecidos y embalses muy altos, las autoridades mantienen una vigilancia constante sobre la evolución del temporal. Los desembalses preventivos buscan reducir riesgos, pero el aviso rojo obliga a extremar la precaución en toda la Sierra de Grazalema y en los tramos bajos del Guadalete.
Las próximas horas serán clave para comprobar si las medidas adoptadas logran contener el impacto de unas lluvias que ya han marcado un invierno histórico en la provincia de Cádiz.