Preocupación en Madrid por el aumento de incendios en coches eléctricos: los bomberos ya atienden dos al mes
Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid han lanzado una advertencia ante el aumento de incendios en coches eléctricos registrados en la capital. Según datos manejados por los propios especialistas, actualmente se sofocan al menos dos incendios de este tipo cada mes, una cifra que empieza a generar preocupación por la peligrosidad y complejidad de estos siniestros.
Eso sí, los bomberos insisten en una idea clave: no se trata de un problema del vehículo eléctrico en sí, sino de factores externos relacionados principalmente con instalaciones de carga deficientes y un mal uso por parte de los propietarios.
Incendios difíciles de apagar y con riesgo de reactivación
Los incendios provocados por las baterías de los coches eléctricos presentan características muy distintas a los de los vehículos de combustión. Las baterías de litio pueden alcanzar temperaturas extremadamente altas y, en muchos casos, reavivarse horas después de haber sido apagadas, un fenómeno conocido como reignición.
“Con los medios actuales no podemos actuar como nos gustaría. No existen herramientas específicas para extinguir completamente este tipo de incendios”, explican fuentes del cuerpo de bomberos. En la práctica, su intervención se centra en refrigerar la batería, evitar que el fuego se propague y proteger a las personas y al entorno.
Por este motivo, cuando el incendio se produce en un garaje, el protocolo habitual es retirar el vehículo y trasladarlo a un depósito municipal, donde se mantiene bajo vigilancia ante el riesgo de que vuelva a arder.
Los bomberos señalan a las instalaciones de carga
Los especialistas son claros: los coches eléctricos no son los culpables directos. En la mayoría de los casos, el origen del incendio está relacionado con:
- Instalaciones de carga deficientes o no homologadas
- Falta de adaptación de la red eléctrica del edificio
- Cargadores mal instalados en viviendas o garajes comunitarios
- Puntos de carga urbanos que no cumplen todas las garantías de seguridad
“Muchas instalaciones no cumplen la normativa mínima, que además es escasa. No tienen la potencia adecuada ni refuerzan el sistema eléctrico”, señalan fuentes técnicas.
El mal uso de la batería, otra causa clave
Junto a las instalaciones, los bomberos alertan del abuso en las cargas de batería como otro de los factores principales. Cargas prolongadas, uso de cargadores no recomendados o prácticas que aceleran el deterioro de la batería pueden acabar provocando un incendio.
“Las baterías se deterioran por un uso incorrecto y terminan ardiendo. Cuando eso ocurre, el incendio es complicado y muy peligroso”, explican.
Falta de información y poca regulación
Desde el cuerpo de bomberos también se apunta a un problema estructural: la desinformación de muchos usuarios y la escasa regulación existente. La actual Ley de Propiedad Horizontal permite instalar puntos de carga en garajes sin necesidad de autorización expresa de la comunidad, lo que ha derivado en cargadores situados incluso en terceros o cuartos sótanos, aumentando el riesgo en caso de incendio.
“Nos encontramos con instalaciones que nadie supervisa y que suponen un peligro añadido”, advierten.
“Más peligrosos son los patinetes eléctricos”
Curiosamente, los bomberos destacan que los patinetes eléctricos suponen un riesgo aún mayor. A diferencia de los coches, no pasan controles técnicos periódicos y suelen cargarse dentro de las viviendas, muchas veces bloqueando salidas de emergencia.
“Cuando se manipulan para ganar potencia, se convierten en auténticas bombas sobre ruedas”, explican. En los últimos años se han registrado incendios mortales provocados por patinetes eléctricos ardiendo durante la carga en domicilios particulares.
Un problema creciente en Madrid
Aunque el número total de incendios de coches eléctricos sigue siendo relativamente bajo, lo que preocupa a los profesionales es la dificultad para controlarlos y el aumento progresivo de estos incidentes en una ciudad como Madrid, donde cada vez hay más vehículos eléctricos circulando y cargando en garajes privados.
Los bomberos insisten en que un coche eléctrico es seguro si se siguen las indicaciones del fabricante, se utilizan puntos de carga adecuados y se realiza un mantenimiento correcto. El problema surge cuando estas condiciones no se cumplen.
Llamamiento a la prevención
Desde los servicios de emergencia se pide a los usuarios extremar las precauciones, utilizar siempre instaladores certificados, evitar modificaciones en los sistemas de carga y no ignorar señales de alerta en la batería del vehículo.
La movilidad eléctrica avanza, pero los expertos recuerdan que la seguridad debe ir de la mano de una regulación clara, información adecuada y un uso responsable.