Asturias se distancia del bloque del Noroeste y abre la puerta a una negociación bilateral sobre la financiación autonómica
Gijón. El debate sobre la reforma del sistema de financiación autonómica vuelve a evidenciar fisuras entre las comunidades del Noroeste. Aunque todas ellas mantienen un frente común de rechazo a la propuesta presentada por el Ministerio de Hacienda, el Gobierno del Principado de Asturias ha optado por marcar un perfil propio y no descarta iniciar conversaciones bilaterales con el Ejecutivo central, una posición que contrasta con la defensa cerrada de la multilateralidad que sostienen la mayoría de las regiones firmantes de la Declaración de Santiago.
Rechazo unánime al modelo de Hacienda
Las ocho comunidades que integran el denominado frente del Noroeste —Asturias, Galicia, Castilla y León, Cantabria, Extremadura, La Rioja, Aragón y Castilla-La Mancha— han coincidido en rechazar la propuesta elaborada por el departamento que dirige María Jesús Montero. Las críticas no se limitan a las formas, al considerar que el documento nace al calor de un pacto político con los independentistas catalanes, sino que alcanzan también al fondo del modelo planteado.
Estos territorios sostienen que la reforma no atiende adecuadamente a sus singularidades y reclaman que el nuevo sistema incorpore con mayor peso variables estructurales como el envejecimiento de la población, la despoblación, la dispersión geográfica, la orografía o el coste real de prestar servicios públicos. Factores que, según insisten, resultan determinantes para comunidades extensas y con población muy repartida.
Un modelo que favorece al arco mediterráneo
Gobiernos autonómicos de distinto signo político han coincidido en señalar que la propuesta del Ministerio beneficia de forma clara al arco mediterráneo, especialmente a Cataluña y Andalucía. Sin embargo, únicamente la Generalitat ha dado su respaldo al planteamiento, mientras que otras comunidades potencialmente beneficiadas, todas gobernadas por el PP, han pedido directamente su retirada.
Las críticas han sido especialmente contundentes desde el Noroeste, incluso desde ejecutivos socialistas. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se ha erigido como una de las voces más duras contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez, denunciando que se ignoren las demandas históricas de estos territorios.
Asturias, dispuesta a hablar con Hacienda
En este contexto, el Gobierno del Principado, presidido por Adrián Barbón, ha confirmado que la propuesta, tal y como está formulada, no cuenta con su respaldo. No obstante, ha mostrado disposición a explorar una vía de diálogo directo con el Ministerio de Hacienda para intentar acercar posturas. Esta apertura a la negociación bilateral ha sido interpretada por algunos como un posible desmarque del frente común del Noroeste, aunque desde Asturias se insiste en actuar con cautela.
Aun así, el escepticismo es generalizado y las expectativas de alcanzar un acuerdo a corto plazo son reducidas, dadas las profundas diferencias existentes.
Multilateralidad frente a acuerdos a dos bandas
La mayoría de las comunidades del Noroeste consultadas mantienen que la reforma debe abordarse exclusivamente en un marco multilateral, dentro del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFyF). Galicia, por ejemplo, califica la propuesta de “injusta” y considera que vulnera los principios de igualdad y solidaridad entre territorios. Desde la Xunta se defiende que cualquier cambio en el sistema debe negociarse “sin posiciones de ventaja” y recuerdan que la Declaración de Santiago demuestra que es posible alcanzar consensos entre gobiernos de distinto color político.
En términos similares se pronuncian Aragón y Castilla y León, que rechazan los modelos nacidos de pactos bilaterales por entender que rompen la igualdad territorial y perjudican a comunidades con características similares. Castilla y León, especialmente crítica, denuncia que el nuevo reparto dejaría a la región —con el 5% de la población de régimen común— con apenas el 1% de los nuevos fondos.
Extremadura, La Rioja y Cantabria endurecen el tono
Extremadura se muestra especialmente firme en su postura y subraya que el debate debe darse “donde estemos todos”, en referencia al CPFyF. Desde La Rioja reclaman directamente que el Ministerio retire la propuesta y elabore un nuevo modelo negociado de forma multilateral, transparente y rigurosa, sin ambigüedades respecto a posibles acuerdos bilaterales.
Cantabria, por su parte, también ha cargado duramente contra el nuevo sistema y no descarta acudir a los tribunales para frenarlo, aunque todavía no ha aclarado cuál será su estrategia ante la oferta de diálogo individual planteada por Hacienda.
Un frente común con grietas
Aunque el rechazo al modelo es compartido, la posibilidad de negociaciones bilaterales introduce un elemento de tensión dentro del bloque del Noroeste. Mientras algunas comunidades no cierran del todo esa puerta, otras se aferran a la multilateralidad como única vía legítima para reformar un sistema que consideran clave para garantizar la suficiencia financiera, la igualdad entre ciudadanos y un reparto equitativo de los recursos públicos en todo el territorio.