El Ayuntamiento de Sevilla ha cerrado por segunda vez desde su inauguración las compuertas del muro de defensa que protege al barrio de Triana frente a las crecidas del Guadalquivir.
La decisión responde al aumento del caudal provocado por la borrasca Leonardo, que ha disparado los registros hasta los 1.600 metros cúbicos por segundo, cuando el día anterior se situaban en torno a 1.000.
Aunque el Ayuntamiento insiste en que “hasta 3.000 m³/s no habría que preocuparse”, el cierre se ha activado de forma preventiva para evitar riesgos innecesarios.
¿Qué es el muro de defensa de Triana?
El llamado muro de defensa no es un muro continuo tradicional, sino un sistema de compuertas metálicas abatibles instalado en el paso inferior del Parque Vega de Triana, que conecta el barrio con la ribera del río.
Fue inaugurado en 2011 tras décadas de antecedentes de inundaciones en la margen izquierda del Guadalquivir, especialmente durante el siglo XX.
Las compuertas:
- Miden aproximadamente 12 metros de ancho
- Alcanzan cerca de 4 metros de altura
- Permanecen abiertas en condiciones normales
- Se cierran cuando el nivel del río alcanza umbrales de riesgo
Al cerrarse, generan un cierre hermético que impide el paso del agua hacia el barrio.
Cómo funciona el sistema en una crecida
El mecanismo actúa como una barrera física complementaria a otras infraestructuras hidráulicas situadas aguas arriba.
El sistema se apoya en varios niveles de protección:
- El propio cauce del río, que contiene el agua de forma natural.
- Taludes, muros de contención y drenajes construidos en intervenciones previas.
- Embalses y presas reguladoras, que laminan el caudal.
- Las compuertas del muro, que elevan artificialmente la cota de protección en el punto urbano más vulnerable.
Cuando las previsiones hidrológicas alertan de un aumento significativo del caudal, se procede al cierre manual o mecanizado de las compuertas, bloqueando el acceso del agua al paso inferior.
¿Es una solución novedosa?
No. Este tipo de sistemas tiene precedentes históricos.
Ya en la ingeniería romana se empleaban soluciones similares para controlar crecidas fluviales. Incluso en el Antiguo Egipto se utilizaban estructuras rudimentarias para gestionar las avenidas del Nilo.
La diferencia actual está en los materiales —acero estructural de alta resistencia— y en la integración con sistemas modernos de previsión hidrológica.
¿Por qué Triana es una zona sensible?
El barrio de Triana se asienta junto a la antigua llanura de inundación del Guadalquivir. Históricamente, la zona conocida como Vega de Triana ha sido especialmente vulnerable cuando el río supera determinados niveles.
El puente de Triana (oficialmente Puente de Isabel II) y todo su entorno forman uno de los puntos más sensibles ante episodios de lluvias extraordinarias.
¿Hay infraestructuras similares en España?
Sí, aunque adaptadas a cada territorio. En distintas cuencas españolas se combinan:
- Diques y motas urbanas
- Presas reguladoras
- Embalses de laminación
- Presas hinchables
- Estanques de tormentas urbanos
Ciudades como Madrid, Valencia o Bilbao cuentan con grandes depósitos de tormenta capaces de absorber picos de caudal para evitar inundaciones en superficie.
Una medida preventiva en un contexto de máxima alerta
El cierre actual es una actuación preventiva vinculada al episodio meteorológico. La vigilancia del río continúa activa mientras se mantiene el nivel elevado.
El Guadalquivir, motor histórico de Sevilla, sigue siendo también su principal desafío hidráulico. El muro de defensa de Triana es hoy una de las piezas clave para evitar que las crecidas vuelvan a convertir el barrio en zona inundable.