El nivel del río supera los tres metros y cubre los proyectores instalados en la estructura inferior del puente
La crecida del río Tormes ha dejado este viernes sin iluminación uno de los puentes más emblemáticos de la capital salmantina. El caudal ha superado los tres metros en el punto de medición de la Confederación Hidrográfica del Duero situado en la depuradora, afectando especialmente a la zona comprendida entre los principales pasos sobre el río.
El agua ha alcanzado la altura donde se encuentran instalados los proyectores que iluminan la parte inferior del Puente Felipe VI, lo que ha provocado que la estructura quedara a oscuras durante la noche.
Una iluminación diseñada para reflejar el agua
El puente, inaugurado en 2002 y anteriormente denominado Puente del Príncipe de Asturias, cuenta con un sistema lumínico singular. Los proyectores están situados en los tajamares de los pilares, diseñados en forma de piragua, y en los óculos integrados en los elementos prefabricados laterales.
El objetivo de esta instalación es proyectar luz sobre la lámina de agua del Tormes, creando un efecto visual que refuerza el carácter contemporáneo de la infraestructura. Sin embargo, la subida del nivel del río ha cubierto parcialmente estos focos, dejando inoperativo el sistema.
Zonas anegadas y aumento del caudal
El incremento del caudal también ha afectado a áreas bajas como La Aldehuela, donde se han producido anegamientos en espacios próximos al río. La zona entre los puentes Juan Carlos I y Enrique Estevan ha sido una de las más impactadas por la subida del agua.
Aunque no se han comunicado daños estructurales en el puente, la crecida ha alterado temporalmente uno de los elementos más reconocibles de su imagen nocturna.
Infraestructura clave para la movilidad
El Puente Felipe VI es uno de los principales accesos a Salamanca desde la salida hacia Madrid y conecta áreas residenciales y comerciales situadas al otro lado del Tormes con el centro urbano.
Con 190 metros de longitud y una plataforma de 20 metros de ancho, la infraestructura fue promovida por la Junta de Castilla y León tras un concurso público de diseño y ejecución. Su integración arquitectónica y su iluminación ornamental lo han convertido en una referencia del paisaje urbano salmantino.
La evolución del caudal del Tormes marcará la recuperación del sistema lumínico una vez el nivel del agua descienda y los proyectores queden nuevamente al descubierto.