Un deslizamiento de tierras en Álora deja suspendida la conexión con Madrid y agrava el colapso ferroviario en Andalucía
Málaga ha amanecido convertida en una isla ferroviaria. Un desprendimiento de tierras en el término municipal de Álora mantiene interrumpida la circulación de alta velocidad entre Málaga y Antequera y, por extensión, deja a la provincia sin conexión directa con Madrid por tiempo indefinido.
El corte afecta al tramo comprendido entre la bifurcación de Gobantes y Álora desde primera hora del miércoles. El gestor de infraestructuras, Adif, dependiente del Ministerio de Transportes, ha confirmado que sus equipos trabajan sobre el terreno, pero por ahora no hay previsión oficial para restablecer el servicio.
El temporal como detonante de un problema mayor
Las intensas lluvias asociadas a la borrasca han sido el desencadenante del deslizamiento, pero el incidente ha vuelto a poner sobre la mesa la fragilidad de las conexiones ferroviarias en la provincia. La falta de alternativas inmediatas ha dejado a miles de viajeros pendientes de cambios y cancelaciones.
El bloqueo en Málaga se suma a otras incidencias en el corredor andaluz. En el tramo entre Córdoba y Villanueva de Córdoba continúan trabajos de reparación en Adamuz, lo que complica todavía más la movilidad ferroviaria hacia el sur peninsular. El resultado es un embudo que estrangula el tráfico de alta velocidad en Andalucía.
La operadora Renfe ha comunicado la supresión de trenes Avant, Alvia e Intercity con origen o destino en Málaga, además de activar cambios y anulaciones sin coste para los pasajeros afectados.
Media Distancia y Cercanías, también tocadas
El impacto no se limita a la alta velocidad. La conexión con Granada permanece suspendida por acumulación de agua en la vía entre Tocón y Loja. También están afectados servicios de Media Distancia como los enlaces entre Algeciras y Antequera, así como varias conexiones regionales hacia Sevilla, Córdoba y Jaén.
En la red de Cercanías, la línea C2 (Málaga-Álora) continúa inoperativa. Solo la línea C1, que enlaza la capital con Fuengirola, mantiene la circulación con normalidad, convirtiéndose en la única vía ferroviaria activa dentro de la provincia.
Malestar por el estado de la infraestructura
El incidente ha reavivado las críticas sobre el mantenimiento de la red. Usuarios habituales señalan desde hace meses problemas en los túneles de Abdalajís, considerados un punto sensible de la línea de alta velocidad. Uno de los dos túneles ha estado fuera de servicio por inundaciones recientes, mientras que el otro presenta filtraciones, según denuncian viajeros frecuentes.
El malestar también ha llegado al terreno político. El coordinador general del Partido Popular en Málaga, Cristóbal Ortega, ha reclamado explicaciones al Gobierno central y ha pedido que se prioricen las inversiones en seguridad y mantenimiento. Desde la formación se critica lo que consideran un agravio comparativo respecto a otras comunidades en materia ferroviaria.
Incertidumbre sobre los plazos
Por ahora, la prioridad es garantizar la seguridad en un entorno afectado por la inestabilidad del terreno y las lluvias persistentes. Sin embargo, la ausencia de una fecha concreta para la reapertura mantiene la incertidumbre entre viajeros y empresas que dependen de la conexión ferroviaria con Madrid y el resto de España.
La situación deja en evidencia la vulnerabilidad del sistema ante fenómenos meteorológicos extremos. Mientras los técnicos de Adif evalúan los daños y planifican la reparación, Málaga afronta días —o quizá semanas— de aislamiento ferroviario en plena temporada de actividad económica y turística.