Carrión y Pisuerga registran niveles de alerta mientras continúan las lluvias y el deshielo
La provincia de Palencia vive horas de vigilancia máxima ante la crecida simultánea de varios ríos. El paso de la borrasca Leonardo, sumado a un mes de enero especialmente lluvioso y al deshielo en la Montaña Palentina, mantiene los suelos saturados y los caudales al alza.
Según los datos de la red de control de la Confederación Hidrográfica del Duero, la jornada se cerró con nueve estaciones en aviso en las cuencas del Carrión y del Pisuerga. Tres de ellas se encuentran en nivel naranja —alarma hidrológica— y otras seis en nivel amarillo, con tendencia generalizada ascendente.
Cuenca del Carrión: nivel naranja en Villoldo
En la cuenca del Carrión se concentran cuatro de los puntos más sensibles. El río alcanza el nivel naranja en Villoldo, con un caudal cercano a los 95 metros cúbicos por segundo. También el Ucieza, afluente del Carrión, se sitúa en nivel naranja en Villalcázar de Sirga.
En Celadilla del Río, el Carrión permanece en nivel amarillo, confirmando que tanto el eje principal como los afluentes de la campiña están aportando agua de forma simultánea.
Pisuerga y afluentes, bajo presión
La situación no es menos delicada en la cuenca del Pisuerga. El río presenta valores elevados en Alar del Rey, Herrera de Pisuerga y Cordovilla, reflejo del importante volumen de agua que desciende desde la montaña.
Entre los afluentes más vigilados figuran el Lucio, el Rubagón y el Valdavia, este último también en nivel naranja en Abia de las Torres. La simultaneidad de las avenidas en distintos cauces prolonga la fase de aguas altas y dificulta una bajada rápida de niveles.
Cortes de carretera y planes municipales activados
Las consecuencias ya se dejan notar sobre el terreno. La Dirección General de Tráfico mantiene cortada la carretera PP-9832, a la altura de Perales, por la inundación de la calzada, una afección habitual cuando el Carrión se desborda.
En Barruelo de Santullán, el Ayuntamiento ha activado su plan municipal contra inundaciones ante la subida del Rubagón. Se han intensificado labores preventivas como la limpieza de sumideros y la vigilancia en barrios próximos al cauce.
Viento y cierre de parques en la capital
A la crecida de los ríos se suma el riesgo por fuertes rachas de viento en la capital palentina. El Ayuntamiento ordenó el cierre preventivo de parques y zonas verdes ante la previsión de vientos de hasta 80 kilómetros por hora, para evitar accidentes por la caída de ramas o árboles en un terreno reblandecido por la lluvia.
El concejal de Medio Ambiente, Antonio Casas, ha insistido en la necesidad de extremar la precaución y evitar zonas arboladas mientras persista el episodio meteorológico.
Las previsiones apuntan a que los caudales podrían seguir aumentando durante la jornada, por lo que la vigilancia se mantiene activa en toda la provincia.