La jueza decreta el sobreseimiento provisional tras el fallecimiento de los dos principales investigados
El Juzgado de Instancia e Instrucción número 3 de Ourense ha archivado provisionalmente la causa abierta por la muerte de un alumno de 3º de la ESO en el IES Julio Prieto Nespereira, fallecido en 2022 tras desplomarse sobre él un muro del vestuario masculino del pabellón.
La magistrada ha acordado el sobreseimiento después del fallecimiento de los dos principales investigados, a quienes atribuía el diseño y la “defectuosa ejecución” de la estructura que se vino abajo. Ambos murieron en junio de 2024 y junio de 2025, lo que extinguió la responsabilidad penal en su caso.
Más de una decena de investigados
La causa, en la que la acusación sostenía un posible homicidio por imprudencia, llegó a contar con más de diez personas investigadas. Entre ellas figuraban el director de la obra y el director de ejecución, además de funcionarios de la Xunta y trabajadores de la constructora y de la empresa encargada del control de calidad.
Al considerar que la responsabilidad principal recaía en los dos técnicos fallecidos, la jueza ha acordado el archivo provisional respecto al resto de investigados.
Una tragedia ocurrida en 2022
Los hechos se remontan al 26 de octubre de 2022. Sobre las 14.00 horas, un muro del vestuario masculino del pabellón del instituto ourensano se desplomó y cayó sobre el alumno, causándole la muerte.
Según el auto judicial, el informe pericial concluyó que el derrumbe se debió a la “defectuosa ejecución” de la obra y no al diseño inicial del proyecto. En concreto, la modificación de los vestuarios se habría plasmado en un croquis a mano alzada que no figuraba firmado.
Fatiga de materiales y anclajes insuficientes
El muro, de aproximadamente dos metros de altura, 2,85 metros de longitud y un peso cercano a una tonelada, presentaba anclajes al suelo considerados insuficientes. Según el auto, estaba sustentado esencialmente por un recrecido de mortero en su base.
La resolución recoge que la estructura fue sometida a apoyos, golpes y zarandeos habituales en un vestuario escolar, lo que provocó la aparición progresiva de grietas. Finalmente, tras recibir un último impacto, el muro cedió por completo.
Con el sobreseimiento provisional, la vía penal queda cerrada, aunque el auto puede ser recurrido ante la Audiencia Provincial.