La capital de la Costa del Sol compartirá con Roma el centro administrativo de la organización que nombra los elementos químicos
Málaga suma un nuevo hito a su proyección internacional. La Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC), la institución encargada de dar nombre a los elementos químicos y de fijar las normas del lenguaje científico a escala global, trasladará su sede a la capital malagueña después de más de 30 años instalada en Estados Unidos.
El movimiento supone el cierre de una etapa en Carolina del Norte, donde la organización operaba desde finales de los años noventa, y el inicio de una nueva fase en Europa. Málaga compartirá esta responsabilidad con Roma, dentro de un modelo de sede dual que consolida la presencia del organismo en territorio europeo.
Firma oficial en el Ayuntamiento
El acuerdo se ha formalizado este jueves en un acto celebrado en el Ayuntamiento. El alcalde, Francisco de la Torre, ha suscrito el protocolo junto al presidente de la IUPAC, Ehud Keinan. En la firma también ha participado la concejala de Innovación, Digitalización y Captación de Inversiones, Alicia Izquierdo.
El documento recoge las bases para la instalación de la Secretaría europea en Málaga y establece el marco de colaboración entre el Consistorio, la organización científica y la Universidad de Málaga (UMA), que albergará la sede en su Rectorado.
Desde el Ayuntamiento subrayan que esta incorporación refuerza de forma significativa la posición de la ciudad como nodo científico y tecnológico de primer nivel, en línea con la estrategia de atracción de instituciones internacionales vinculadas al conocimiento y la innovación.
Una decisión adoptada tras un proceso internacional
La elección de Málaga no ha sido casual. La Asamblea General de la IUPAC aprobó el pasado 16 de julio el traslado a Europa tras un proceso competitivo en el que participaron candidaturas de una docena de países de Asia, Europa y América.
Con esta decisión, la Secretaría abandona el Research Triangle Park de Carolina del Norte para instalarse en el Rectorado de la Universidad de Málaga, mientras que Roma asumirá funciones complementarias dentro del mismo esquema organizativo.
El cambio supone un hito histórico para la ciudad andaluza, que pasa a formar parte del núcleo administrativo de una de las organizaciones científicas más influyentes del mundo.
La entidad que fija el lenguaje universal de la química
Fundada en 1919, la IUPAC está integrada por más de 2.000 miembros procedentes de 57 países. Su papel es esencial para la comunidad científica internacional: valida el nombre de los nuevos elementos de la tabla periódica, define reglas de nomenclatura y garantiza que el lenguaje químico sea común y comprensible en cualquier parte del mundo.
Además, desarrolla estándares técnicos, protocolos de medición y fomenta la cooperación entre investigadores, universidades y centros de investigación. Su trabajo permite que descubrimientos y publicaciones científicas mantengan coherencia terminológica y rigor metodológico a escala global.
Un acuerdo con vigencia inicial de cuatro años
El protocolo firmado tendrá una duración inicial de cuatro años, con posibilidad de prórroga por otros cuatro adicionales. En él se contemplan cuestiones como la cesión de espacios, los servicios de oficina y el personal adscrito, que se concretarán en acuerdos específicos posteriores.
La llegada de la IUPAC no solo aporta prestigio institucional, sino que también puede traducirse en nuevas oportunidades para el ecosistema investigador andaluz. Congresos internacionales, redes de colaboración y proyectos científicos de alto nivel podrían tener como escenario a Málaga en los próximos años.
Con este paso, Andalucía —y en particular la capital malagueña— refuerza su proyección como polo de innovación y conocimiento, situándose en el mapa de la gobernanza científica mundial.