El fundador y líder de Vox afronta un nuevo ciclo electoral tras una larga carrera política iniciada en el País Vasco y marcada por su ruptura con el Partido Popular
Santiago Abascal es una de las figuras más reconocibles —y controvertidas— de la política española actual. Fundador y presidente de Vox, el dirigente aspira a influir de forma decisiva en la gobernabilidad del país, especialmente en escenarios de pactos con el Partido Popular.
Más allá de su discurso político, Abascal cuenta con una trayectoria personal y profesional ligada desde muy joven a la vida pública.
Orígenes familiares y formación académica
Nacido en Bilbao en 1976, Abascal creció en una familia con una fuerte vinculación política. Su abuelo fue alcalde de Amurrio y su padre ocupó cargos municipales en el entorno de la entonces Alianza Popular. Este contexto familiar, unido al clima de violencia de ETA en el País Vasco, marcó su juventud y su posterior discurso político.
A los 18 años inició estudios de Sociología en la Universidad de Deusto. Durante esta etapa se afilió al Partido Popular y comenzó a desarrollar su actividad política. Su trabajo de fin de carrera, centrado en la crítica al concepto de autodeterminación, fue posteriormente publicado en formato editorial.
Sus primeros pasos antes de Vox
La carrera institucional de Abascal arrancó de forma temprana. Con apenas 23 años fue elegido concejal en el Ayuntamiento de Llodio, cargo que ocupó durante dos legislaturas. Posteriormente asumió la presidencia de Nuevas Generaciones del PP en el País Vasco y fue juntero en las Juntas Generales de Álava.
En 2004 accedió al Parlamento Vasco y desempeñó distintos cargos vinculados a la administración autonómica. También fue director de la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid entre 2010 y 2012, durante el mandato de Esperanza Aguirre.
La ruptura con el PP y el nacimiento de Vox
En 2013, Abascal abandonó el Partido Popular alegando discrepancias profundas con la dirección nacional, especialmente en cuestiones relacionadas con el terrorismo, la corrupción y el modelo territorial del Estado.
Un año después, en enero de 2014, participó en la fundación de Vox junto a otros exdirigentes y activistas conservadores. Tras ejercer como secretario general, fue elegido presidente del partido con un amplio respaldo interno y se convirtió en su principal referente electoral.
Desde entonces, ha encabezado las candidaturas de Vox en varias elecciones generales, logrando su mayor representación parlamentaria en los comicios de noviembre de 2019.
Qué hacía antes de liderar Vox
Antes de convertirse en un dirigente nacional, Abascal desarrolló su carrera casi exclusivamente en el ámbito político e institucional. Además de sus cargos electos, presidió la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES) durante varios años y dirigió entidades vinculadas a la administración madrileña.
Su perfil profesional ha estado siempre ligado a la política, sin apenas incursiones en el sector privado fuera de colaboraciones puntuales.
Patrimonio y declaración de bienes
Como diputado en el Congreso, Abascal está obligado a presentar su declaración de bienes. En la última información pública disponible, constan los siguientes datos:
- Ingresos: salario anual como diputado superior a los 55.000 euros brutos.
- Ahorros: más de 40.000 euros en cuentas corrientes y productos financieros.
- Bienes: una vivienda en Madrid en régimen de copropiedad y dos vehículos.
- Deudas: un préstamo hipotecario superior a los 360.000 euros en el momento de la última actualización.
- Inversiones: no constan acciones, planes de pensiones ni seguros de vida declarados.
Un liderazgo clave en el tablero político
Con una trayectoria política de más de dos décadas, Santiago Abascal se ha consolidado como una figura central de la derecha española. Su papel resulta especialmente relevante en escenarios de pactos parlamentarios y en el debate sobre el modelo de Estado, la inmigración o la memoria histórica.
De cara a futuros procesos electorales, su perfil continúa generando apoyos y rechazos a partes iguales, manteniéndolo en el centro del debate político nacional.