Un informe alerta del auge de grados no habilitantes y de las diferencias entre territorios
El acceso a los estudios de ingeniería en España no es igual para todos. Mientras comunidades como Madrid, Cataluña y Andalucía concentran la mayor oferta y el grueso del alumnado, otras como Navarra, Baleares o Extremadura aparecen como las más limitadas en número de ramas disponibles.
Así lo recoge un informe del Instituto de Graduados en Ingeniería e Ingenieros Técnicos de España (INGITE), que analiza el mapa actual de estas titulaciones por comunidades autónomas. El estudio pone el foco no solo en la desigual distribución territorial, sino también en el fuerte crecimiento de grados no habilitantes, especialmente en universidades privadas.
Crecen los grados que obligan a cursar máster
Uno de los datos más llamativos es el aumento de titulaciones que no permiten ejercer directamente como ingeniero y que requieren completar un máster habilitante.
Este tipo de grados se han disparado especialmente en La Rioja, donde han crecido un 600 %, y en Navarra y Aragón, con incrementos del 300 % en ambos casos. En la mayoría de comunidades el número de estudios no habilitantes se ha duplicado en los últimos años, con Baleares como excepción a esta tendencia general.
Madrid, Cataluña y Andalucía lideran en estudiantes
Según datos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades correspondientes al curso 2024-2025, la Comunidad de Madrid encabeza la lista con más de 50.000 alumnos matriculados en grados de ingeniería. Le siguen Cataluña (cerca de 45.000), Andalucía (unos 38.000) y la Comunidad Valenciana (alrededor de 28.000).
En la última década, La Rioja ha sido la comunidad que más ha incrementado sus matrículas, prácticamente duplicando plazas. En el extremo contrario, Extremadura ha registrado una caída del 20,25 % en el número de estudiantes de ingeniería.
En cuanto a egresados, Baleares lidera el crecimiento (155,38 %), seguida de La Rioja (67,15 %), mientras que Castilla y León, Cantabria y Extremadura han experimentado descensos significativos.
Oferta desigual por ramas
El informe también subraya la evolución desigual entre especialidades. Las ramas Industrial e Informática están presentes en todas las comunidades autónomas, pero solo Madrid, Cataluña y Andalucía ofrecen la totalidad de familias: Aeronáutica, Agrícola, Forestal, Industrial, Informática, Minas y Energía, Naval, Civil, Telecomunicación y Topografía.
En algunas regiones, ciertas especialidades apenas cuentan con una decena de egresados al año, como ocurre con Topografía, Minas y Energía o Naval. También se detectan titulaciones con menos de 30 matriculados en comunidades como Cantabria, Canarias, Castilla y León o Extremadura.
Expansión de la oferta privada
El crecimiento de universidades privadas ha influido de forma notable en el mapa de la ingeniería. Solo Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha y Extremadura carecen de centros privados.
Desde el curso 2015-2016, Andalucía ha pasado de 2 a 9 titulaciones privadas de ingeniería, Aragón de 3 a 9 y La Rioja de 2 a 7. En muchos casos, el aumento corresponde a grados no habilitantes. En Madrid, por ejemplo, estos estudios se han duplicado (de 33 a 66), mientras que los habilitantes han descendido un 38 %.
La Región de Murcia también ha duplicado este tipo de titulaciones en el ámbito privado, y en Navarra han pasado de 4 a 7. Además, la Comunidad Valenciana destaca por el fuerte aumento de matriculados en universidades privadas, con un crecimiento del 1.264 %.
Un mapa con brechas territoriales
El estudio concluye que el sistema presenta una clara asimetría territorial. Mientras algunas comunidades concentran estudiantes, especialidades y oferta completa, otras disponen de un catálogo limitado que puede condicionar la elección académica de los jóvenes.
Navarra figura entre las regiones con menor diversidad de ramas disponibles, lo que la sitúa en desventaja frente a los grandes polos universitarios. La fotografía actual refleja un sistema en expansión, pero también con desequilibrios que reabren el debate sobre planificación educativa y necesidades del mercado laboral.