La cantaora reconoce estar “muy disgustada” por el resultado de su colaboración en Lux
El éxito arrollador de Lux, el último disco de Rosalía, no ha estado exento de polémica. Una de las colaboraciones más esperadas del álbum, ‘La Rumba del Perdón’, junto a Estrella Morente y Silvia Pérez Cruz, ha terminado generando un profundo malestar en la artista granadina.
En declaraciones a Catalunya Radio, Morente ha confesado sentirse “muy disgustada” con el resultado final del tema. Según explica, ni ella ni Silvia Pérez Cruz han tenido el protagonismo vocal que esperaban cuando aceptaron participar en el proyecto.
“Estoy sorprendidísima, estoy avergonzada. No puedo colgar la colaboración, me da lache, como decimos los flamencos”, aseguró la cantaora, visiblemente dolida.
“No nos ha dejado cantar”
Morente relata que la propuesta inicial fue un dueto con Rosalía, que más tarde evolucionó hacia un trío con Silvia Pérez Cruz. Sin embargo, el resultado no ha cumplido con lo acordado, siempre según su versión.
“No me ha dejado cantar, con las ganas que teníamos de cantar… primero iba a ser un dueto, luego un trío y no nos ha dejado cantar ni a la una ni a la otra”, afirmó. La artista va más allá y habla directamente de una cuestión de respeto: “Yo soy muy respetuosa, cosa que ella no ha sido conmigo”.
La intérprete subraya que su silencio hasta ahora no respondía a una estrategia, sino a prudencia. “Por el respeto que ella me ha tenido a mí no lo he publicado”, señaló, dejando entrever que ha preferido esperar a que pasara la promoción inicial del disco antes de pronunciarse.
Una relación cercana que ahora se resiente
Más allá del enfado puntual, Morente recordó que siempre ha defendido públicamente a Rosalía frente a las críticas, especialmente desde sectores más puristas del flamenco.
“Es una chica amiga de la casa, se le han abierto las puertas siempre. Cuando se metían con ella me parecía algo retrógrado”, explicó. De hecho, asegura que en su entorno familiar se escucha el nuevo álbum y que nunca ha tenido intención de atacar a una compañera.
“Yo no tengo una pataleta de alguien que empieza”, puntualizó, descartando que se trate de celos o rivalidad artística. Según sus palabras, lo que busca es “una llamada al respeto y al compañerismo”, especialmente cuando se trata de un trabajo en el que invirtió tiempo e ilusión.
Trabajo en estudio que no vio la luz
Morente detalló que dedicó varios días al estudio de grabación, elaborando distintas tomas y arreglos vocales. “Me dijo: ‘Canta, haz lo que necesites, haz lo que sientas’. Incluso le hice una polifonía de voces”, relató.
La sorpresa llegó al escuchar la versión definitiva. Parte del material que envió, según afirma, no fue incluido en la mezcla final. Aunque reconoce que cada artista es libre de construir su obra como considere, insiste en que el desencuentro va “más allá del trabajo”.
Por ahora, Rosalía no ha respondido públicamente a estas declaraciones. Mientras tanto, la polémica añade un nuevo capítulo al impacto mediático de Lux, un disco que continúa liderando reproducciones pero que ahora también genera debate dentro del propio mundo musical.