El cantante mexicano se instala cada vez más en España, estrena vivienda en una urbanización de alto nivel y se integra en el día a día madrileño junto a su pareja
El romance entre Luis Miguel y Paloma Cuevas atraviesa una de sus etapas más estables. Tras años de amistad y más de tres de relación sentimental, el artista ha dado un paso significativo: establecerse en Madrid y comenzar una nueva rutina lejos de México, el país que le vio nacer y convertirse en estrella.
Aunque España siempre ha sido un destino habitual para él, su presencia en la capital se ha intensificado desde 2022, coincidiendo con la consolidación de su relación con la diseñadora cordobesa.
Una mansión en una urbanización de máxima seguridad
Según fuentes cercanas al entorno del cantante, Luis Miguel ya ha estrenado su nueva vivienda en Madrid, ubicada en la exclusiva urbanización Los Lagos 2, un complejo residencial conocido por sus estrictas medidas de seguridad y por atraer a numerosos rostros conocidos.
La elección no es casual. Reservado y celoso de su intimidad, el artista buscaba un lugar donde poder llevar una vida tranquila, protegida de miradas indiscretas. Hasta ahora, durante sus estancias en la capital, solía alojarse en viviendas de alquiler.
Mucho tiempo en el centro de la ciudad
Aunque su residencia se encuentra a las afueras, Luis Miguel pasa gran parte de su tiempo en el centro de Madrid, donde vive Paloma Cuevas. La diseñadora reside en una zona cercana al Parque del Oeste, un entorno discreto y bien conectado, donde comparte su día a día con sus dos hijas menores.
Cuevas no tiene previsto mudarse por ahora. Su prioridad es su familia, especialmente su padre, Vitoriano Valencia, de avanzada edad, a quien cuida con especial dedicación. Una situación que el cantante comprende y respeta plenamente, adaptando su rutina para estar cerca de ella.
Integrado en la vida social madrileña
Lejos de llevar una vida aislada, el intérprete de La incondicional se ha integrado con naturalidad en los planes sociales de su pareja. Es habitual verle disfrutar de cenas en restaurantes de alto nivel —a veces reservados íntegramente para garantizar su privacidad— y de locales emblemáticos de la noche madrileña.
Uno de sus espacios favoritos, según ha trascendido, es el histórico piano bar Tony 2, convertido en punto de encuentro de muchos expatriados latinoamericanos.
Una relación que marca el rumbo
La relación entre Luis Miguel y Paloma Cuevas comenzó a tomar forma tras la separación de ella del torero Enrique Ponce, pero ambos se conocían desde hacía décadas. Hoy, su historia avanza con discreción, complicidad y decisiones compartidas.
El cantante mantiene compromisos profesionales que le obligan a viajar con frecuencia a México y otros países, pero su corazón —según su entorno— está claramente anclado en Madrid. Una ciudad que ya siente como propia y donde ha encontrado equilibrio personal y emocional.
Entre España y México, pero con Madrid como base
Luis Miguel vive ahora entre dos mundos: sus raíces mexicanas y su nueva vida en España. Pero todo apunta a que Madrid se ha convertido en su refugio personal, el lugar donde descansa, comparte tiempo con su pareja y disfruta de una etapa serena lejos de los focos más intensos.
Una transición vital que el artista parece estar disfrutando plenamente, sin prisas y sin renunciar a nada, apostando por una vida compartida al lado de Paloma Cuevas.